La piratería en el punto de mira

4 12 2009

La libertad es presentada como característica básica que se adhiere a la naturaleza de Internet. Y esto conlleva dilemas. Y esto conlleva problemas. La industria de la música y del cine se intentan adaptar a un mundo nuevo donde parece que no haya límites, donde hay películas o música todavía sin estrenar en “el mundo real”. La piratería vuelve a estar en la agenda setting de todos los medios. Internet está en el punto de mira un año después de que la comunidad internauta se alzara contra la imposición del canon digital que graba los móviles, cd’s, y demás para compensar a los autores. La hostilidad entre Internet y la industria de contenidos vuelve a estar servida. El Gobierno y la Industria apoyan y crean medidas para frenar la distribución ilegal de contenidos. Se pretende crear una Comisión de Propiedad Intelectual que permitirá bloquear las páginas web que alojen o faciliten sin permiso enlaces de archivos sujetos a derechos como películas, canciones y videojuegos.( El País, 3-12-09). La ley pretende perseguir a las webs de descargas ilegales, no a los usuarios. El Gobierno planea bloquear las webs de intercambio sin permiso. Esta afirmación ha desatado críticas, obligando al presidente a  afirmar que no se va a cerrar ninguna web, creando de esta manera modificaciones a las medidas anunciadas contra las webs que faciliten descargas no autorizadas. La contrariedad y múltiple fuente de información ya se divisan en una ley poco clara y poco aceptada.

La Red ha mostrado un masivo apoyo contra la ley del Gobierno. El manifiesto “en defensa de los derechos fundamentales de internet” es el tema estrella en todos los rincones de la Red. Ha sido redactado y apoyado por un grupo de periodistas, responsables de páginas web, profesionales y creadores de Internet. 40 personas que después de enviarse varios correos electrónicos lo redactaron con Google wave,  una herramienta que permite elaborar un texto en común online. (El País, 04-12-09). El texto de la iniciativa fue colgado anteayer 2 de diciembre a las 9 de la mañana en blogs especializados en tecnología, asociaciones y comunidades de internautas, webs de diarios y otros medios de comunicación. (El País, 02-12-09). Se etiqueta como “los derechos fundamentales de Internet”. Un medio que parece infinito se le quiere poner un finito. Se reivindica una característica natural e irrevocable: el libre acceso a los contenidos.

Pero el problema real existe: la industria cultural teme desaparecer. Artistas, creadores, temen por la exclusividad de la creación artística.(fotografía de la Manifestación organizada por la Asociación de Productores de Música de españa que tuvo lugar el martes 1 de diciembre en Madrid)

El eje principal del manifiesto es la defensa de derechos fundamentales como la privacidad o la libertad de expresión enfrente los derechos de autor. Se le pide al Gobierno que haga “una verdadera reforma” orientada a promover el dominio público y limitar los abusos de las sociedades de gestión”. ( El País, 3-12-09). Una movilización alrededor de unos principios (unos derechos básicos “del otro mundo”) que crece hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo. En Google ya se han registrado cientos y cientos de publicaciones que aparecen en los resultados de búsqueda y ya son casi 1.600 las referencias en blogs. Las adhesiones irán aumentando: mostrando un descontento ante la ley de economía sostenible que prepara el Gobierno en la cual se recogen modificaciones legislativas que cortarán internet para proteger los derechos de autor. Las redes sociales también están repletas de opiniones con la etiqueta “manifiesto”. Es ya un “trend topic”. Por supuesto, también tiene un grupo en Facebook.

Está claro, la ley propuesta por el Gobierno es percibida como un golpe de estado, como un intento por controlar la información, poder silenciar las opiniones que no nos interese oír y callar a las voces discordantes, según Enrique Dans, experto de Internet del Instituto de Empresa.

Y el Gobierno se ha llevado un buen susto. Ayer convocó una reunión con gurús de internet para tranquilizarlos e informarles. La edición de hoy del País digital ya se ha hecho eco del resultado del encuentro. La reunión con la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, con “representantes del mundo internauta” para explicarles su ley antidescargas no defraudó. No sólo había más de 20 cámaras en el exterior, sino que en el interior, los convocados grabaron el sonido, sacaron fotografías y retransmitieron la reunión vía Twitter. (El País, 4 de diciembre). Internet no sólo está en el punto de mira, sino que es el principal medio utilizado y el que genera la mayor onda expansiva de la noticia.

Como era de esperar, la disputa también se ha politizado. El Partido Popular acusa a Cultura de  tirar por la ventana la protección de las garantías de los derechos civiles y de secuestrar medios. Respalda una solución que contemple el pago de internet en vez de restringirlo. La oposición también se ha encargado de convocar una reunión el próximo miércoles con internautas y expertos en tecnologías para buscar nuevas soluciones, nuevas aportaciones.

No obstante la Comisión de Propiedad Intelectual no funcionará hasta al menos otoño de 2010. Tenemos tiempo para debatir o, más bien dicho, para postear. El mundo virtual está en primera línea del mundo real. La ley antidescargas desata la lucha contra la piratería en la Red. Una red que ha dado la oportunidad de que nuevos creadores tengan la posibilidad de tener éxito, de darse a conocer. Se ha democratizado la creación, y grandes artistas han nacido gracias a este medio y para este medio. Intentar poner límites es una primera solución que no durará ni frenará este medio. Reinventar es la palabra idónea.

 Una disputa que enfrenta, según El País, a La Ministra, Twitter y, ya sólo falta, Enjuto Mojamuto. Una revolución que no se oye físicamente, pero que duele. No está en la calle, pero está en el ordenador.

Para finalizar, adjunto el texto del manifiesto  “en defensa de los derechos fundamentales de internet”. (El País, 02-12-09)

El texto es el siguiente:

“1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia”.